


JULIO
“Los sumerios y la raíz antigua de la comunicación asertiva”
Mucho antes de que existieran las redes sociales, los correos electrónicos o los discursos motivacionales, una civilización antigua trazó en tabletas de arcilla los primeros intentos de comprender y estructurar la experiencia humana. Los sumerios, considerados la cuna de la civilización, florecieron entre el Tigris y el Éufrates hace más de 5,000 años. Inventaron la escritura cuneiforme, establecieron códigos legales, practicaron la agricultura organizada y dejaron rastros claros de una sociedad que valoraba la palabra, el símbolo y la claridad.
Aunque el concepto moderno de “comunicación asertiva” no existía como tal en su vocabulario, sus prácticas culturales revelan el germen de esta habilidad esencial. Los sumerios sabían que nombrar algo era otorgarle existencia. Por eso, escribían para registrar acuerdos, expresar peticiones al rey o a los dioses, y para dejar constancia de lo vivido. La palabra tenía peso, responsabilidad y consecuencias. En sus tablillas se encuentran contratos comerciales, poemas a los dioses y hasta quejas de clientes insatisfechos. Todo esto exige algo que hoy llamamos asertividad: la capacidad de expresar lo que uno piensa, necesita o siente, con claridad, sin violencia y sin renunciar a su dignidad.
En los mitos sumerios, como el de Inanna descendiendo al inframundo, se muestra cómo el lenguaje y el acto de comunicar lo que se desea —con firmeza pero también con respeto por el otro— son elementos clave para atravesar las sombras. Inanna no suplica ni se impone. Ella enuncia, exige y cede en su momento. Asertividad pura, en términos simbólicos.
La experiencia de la actividad #1 fue profundamente introspectiva y permitió una valiosa autoevaluación. En cambio, la actividad #2 resultó más dinámica y divertida. Aprovechamos el momento para compartir ideas sobre cómo el mensaje del video podía aplicarse tanto en nuestra vida diaria como en el ámbito laboral.
-Corona



